Aprendí a llorar a mis 30 años. Quizá te estés preguntando cómo “aprendí” a hacer algo que se genera de forma natural. Bueno, resulta que durante toda mi vida tuve que evitar llorar, esconderme para llorar, fingir fuerza y demostrar un temple inigualable desde mis cinco años. No vale la pena que te platique por qué tuve que des-aprender a llorar, lo crucial es que me ha costado terapias psicológicas y psiquiátricas entender que no es algo negativo, que es necesario, que tampoco es un símil de debilidad o flaqueza; que es algo muy sano. Tengo meses evitando abrir una hoja en blanco para limpiarme con palabras, para LLORAR. El miedo y ansiedad que me ha ocasionado evitar mis propios pensamientos plasmados, ha sido casi una pesadilla que se vive despierta, afortunadamente ya superé ese bache. ¿Te ha pasado que sobre piensas las cosas, te duelen, quieres gritar y no puedes? Hace unas horas me sentía en modo avión, rogaba por estar berreando mientras planeaba escribir lo que siento… p...
Del Náhuatl: limpiar; amanecer; aclarar el tiempo después de noche o nublados; escampar la lluvia